Una vez más

Grandes ojos y un gran cuerpo,

todo el conjunto es perfecto.

La sensación vivida por tenerte cerca

hace que recordarte… la pena merezca

 

Nunca imaginé que me volviera a suceder

Nunca imaginé que cambiaría su piel

Nunca imaginé qué tan negros serían sus ojos

Nunca imaginé cuánto me gustaría su rostro

 

¿Cómo expresar visiones que van más allá…?

y que no  muchos suelen descifrar

pero que, lejos de ser una aventura divertida,

como si de ciencia ficción pretendiera ser,

es más bien una angustia reprimida

que solo en mi interior se puede vencer.

Reconocer y soltar memorias profundas

ayuda a mi ser para tomar las riendas.

Me enseña a confiar sin que me hunda

en telarañas iracundas que me quieren de merienda

 

Triste en mi retirada y un encuentro tirante,

llegando a doler en lugar de calmarme,

comprendiendo que llegó el momento

de saldar una cuenta en mis adentros

 

Hoy con vistas al mar y, a su vez, al horizonte,

mis visiones no desean asomarse.

Apartadas de mi persecución constante

para hallar respuestas por no poder hablarle

 

Reconozco mi timidez cuando algo me impacta

por saber de antemano que algo me va a pasar.

A veces, se me hace difícil de llevar

por lo que no lo pienso soportar

 

No puedo conmigo misma ni pienso en reaccionar

pues no soy yo quien debe hacer algo

sino que es la vida la que debe actuar.

Aparezca o no aparezca alguna posibilidad

ya que todo entra en esta dualidad..

La aceptación y el agradecimiento se hacen imprescindibles

para lo que sea que, en mi presente, tenga que pasar

 

Mientras, solo me queda soñar

aunque no en la forma en que se podría esperar.

Solo necesitaré de grandes sentimientos

de esos que llegan bien dentro y con mi mano en el pecho

 

Pero me reconozco el avance alcanzado,

el respeto que me inspira el personaje, sin que entre en mi vida,

aceptando con cariño la chispa que en mí ha sembrado y

alegrándome el alma por cuánta felicidad sus poros respiran

 

Si mi historia toma el curso que tomó en el ayer,

entonces ya sé que, posiblemente, nunca más coincidiré

pero también sé que, superada esta ilusión,

la vida me presentará otra nueva versión

porque ésta siempre está ahí expresándome y mostrándome

 

Así que, ¡gracias! diré a ese gran hombre…

Gracias por traerme tu imagen

yo, mientras…, me despejo alejándome

y me despediré diciendo lo que ya decreté en otra ocasión

¡Hasta siempre corazón!