Sobre la visualización en Ho'oponopono (Extracto pag. 38)

Mi visión sobre la visualización es que ésta es una herramienta muy poderosa pero, a la vez, limitada ¿por qué? Porque no podremos imaginar nada que no tengamos en nuestros pensamientos conscientes o que desconozcamos. Ya depende del esfuerzo que cada uno quiera hacer para manifestar cosas en su vida, si confía, o no, sin necesidad de controlar nada que no sea su propio estado interno. Distinto es sentir el impulso por visualizar algo, así es como yo lo vivo y lo hago. Pero bueno, partimos desde la opinión de que sólo son formas diferentes de ver las cosas y de actuar.

Cierto es que, la mente, o nuestra estructura neuronal siempre visualiza. Hace un plano del pensamiento para programarse o seguir las coordenadas adecuadas según interprete la situación y mirará a favor de la supervivencia de nuestra persona con respecto a nuestro cuerpo-mente (biología) en la tierra.

Lo interesante es ir trascendiendo (aunque sea un poquito y así evitar, en la medida que nos sea posible, los conflictos de supervivencia) la biología (la evolución natural) y que, en nuestra vida, va a depender totalmente de nuestros pensamientos y creencias, a una evolución consciente. Utilizar el conocimiento de nosotros mismos y lo que nos rodea para transformarnos y no ser tan dominados por nuestra biología, empezar a transcenderla siendo conscientes de nosotros mismos. 

Cuando el consciente trabaja el inconsciente permite que éste sea y esto se hace posible cuando estamos presentes. Si no estamos conscientes – PRESENTES-, el inconsciente dominará.

Esto es lo que ocurre cuando, por ejemplo, conducimos hacia una dirección que ya conocemos y no recordamos cómo hemos hecho parte del recorrido porque estuvimos pensando en algo…, y fue nuestro inconsciente quien condujo por nosotros (no estábamos presentes). Esto sucede también cuando paseamos o  estamos en un lugar que conocemos y nos relajamos dejando que nuestros pensamientos e imaginación nos invadan, sin venir a cuento o sin necesitarlo. Dejamos de estar presentes y tiene que tomar las riendas de la situación cuerpo-mente en el hábitat, el inconsciente.

Hasta cuando dormimos y nos despertamos de vez en cuando podemos estar recordando los sueños y es como si viviéramos otra vida cada vez que tomamos conciencia de cómo entre dormir y despertar estamos “pensando”.

Cuando estamos dormidos (expresión, ahora, de estar hipnotizados por la mente y no en proceso de sueño para el descanso de nuestro cuerpo), absorbidos por los pensamientos, visualizaciones inconscientes, etc.somos como robots guiados por una máquina llamada cerebro.”  (*1)

Desde mi punto de vista y desde la visión de que, nada que no podamos imaginar lo podremos visualizar…, no siempre es necesaria o útil esta herramienta. Para mí es más importante conocerme a mí misma y ésto no es visualizar algo, sino sentirme en el momento presente.

Yo nunca imaginé lo que estoy haciendo ahora como escritora…, nunca podría haber imaginado-visualizado nada al respecto. Y así con muchos otros detalles de las experiencias que me llegan y que nunca imaginé. Esto es para mí lo más significativo y es que Dios sabe mejor que yo cuales son todas mis posibilidades y visualizar algo no es dejárselo a Dios sino querer controlarlo yo, de forma que si, mentalmente, estoy limitada también lo estaré con respecto a las visualizaciones, independientemente de lo que pudiera conseguir con ellas cuando las practique. Todo va a depender del esfuerzo que desee hacer y de la confianza que tenga en mi y en la vida.

Se trata de entender que puede haber mucho más… de lo que podamos imaginar y de si deseamos soltar y confiar. (Esto es lo que entiendo sobre el concepto de visualización en Ho'oponopono)

(*1) Sin expecificar aquí que, en realidad, tenemos más de un cerebro y de lo que también cuento algo en mi libro, así como en el artículo compartido en TN RELACIONES "Las percepciones de los tres cerebros" www.tnrelaciones.com/informacion/las-percepciones-los-tres-cerebros-cuerpo-corazon-mente/