Niño herido y relaciones tortuosas...

Niño herido, dolido y desatendido..., será un adulto inmaduro y creará relaciones...

 Relaciones tortuosas: egoístas, reclamantes y dependientes  

Si de niños, las principales necesidades se quedan sin cubrir (protección, amor, atención emocional…) de forma que no se recibe lo que se necesita, de adulto se cojeará en aquello que no fue atendido, o "se siente" que no fue atendido.

De adultos podríamos encontrarnos con los siguientes perfiles:

Un perfil es que esa persona tirará hacia el polo de la reclamación, que reclame, proteste y considere que merece…, de tal forma que podría, sin darse cuenta, abusar o pedir más de la cuenta. Seguirá con el enfado y malestar porque siente que no recibe todo lo que cree que necesita, o merece recibir, y se pasará la vida reclamando y quejándose, aunque no siempre lo exprese (en silencio hay queja), tendrá ese resentir. (Al igual que un niño excesivamente atendido –consentido..., pudiendo ser hasta más egoísta…-, pero aquí estoy centrada en el de carencia de atención).

En el otro perfil, la persona tirará hacia el polo de no merecimiento de forma que no se creerá con el derecho de recibir y dará más de la cuenta, aún si se siente mal. Seguirá con el enfado y malestar porque siente que da mucho y recibe poco. Por lo que se pasará la vida sintiendo que no merece porque nunca recibe aquello que desea, más bien le reclaman (el caso opuesto) de forma que, como está acostumbrado (creyó u optó por dar lo que no tenía o no le correspondía dar) a dar más que recibir se sentirá anulado en cierto modo. Se siente enfadado por la contradicción de no sentirse merecedor y, a la vez, necesitar recibir. Pero no toma consciencia de que es una memoria, es una percepción que pertenece al niño y quedó marcado, se grabó porque no fue reparado en su momento.

Explicándolo un poco más: 

La Falta continuada de atención al niño o una falta de atención cuando más lo necesitaba…, si no se resuelve lo que ese niño percibió y teniendo en cuenta que éste no está capacitado para hacer eso (no tiene capacidad de utilizar su mente consciente para ayudarse y autogestionarse) sino que es el adulto a su cargo quien podría estarlo y digo “podría” porque muy probablemente ese adulto que no atendía tampoco era consciente de ello. 

Esto podría crear un 

adulto que reclama más de la cuenta...

o, un adulto que no reclama porque no se siente con el derecho de recibir ...

Son las dos caras de la moneda. Y ¿qué sucede con este tipo de memorias cuando uno se relaciona con los demás?

Pues traspásalo a las relaciones personales, las relaciones de familia, de amistades, de trabajo, etc.…

Una relación obsesiva, o que alguien te atraiga obsesivamente, y de quién reclames atención sin obtenerla de forma que te molesta porque crees que el otro está obligado a darte su atención… “ojo al detalle"… 

Las únicas personas que están obligadas (biológicamente hablando) a dar atención son los padres.

Entonces... ¿Por qué crees que el otro está obligado a atenderte y mereces su atención? ¿Quién es el otro para tu inconsciente? Muy posiblemente..., no será real ni coherente lo que sientes porque la causa real no es esa persona de tu momento presente sino que son tus memorias (pasado) reflejándose en ella.

Reclamas lo que de niño no recibíste y el inconsciente busca aquella persona que te provoque esa verdad, o percepción de no recibir, y la rabia por no recibir.

Relaciones tortuosas, egoístas y que, obviamente, no son de amor, son de dependencia

Y ¿cómo solucionas esto?

Observa cómo te sientes con respecto a las personas con las que te relacionas, principalmente con tu pareja. Si no la tienes observa cuando alguien te gusta y estás empezando a conocerle, o casi no le conoces… Observa cómo puedes tener emociones que no son coherentes, o normales, para no conocer bien a esa persona y haz una reflexión interna: ¿qué puedo hacer en mí para estar en paz con esto (la emoción)?

Así pasarías de actuar desde ese niño dolido a hacerlo desde el adulto que no es más que, hacerte cargo de ti mismo. Esto es hacerte cargo de tu vida.

Cuando un adulto siente que no puede, o no consigue hacerse cargo de su vida, significa que está en el niño. 

Es el niño quién no puede hacerse cargo de su vida. Es la percepción del niño no del adulto.

Por eso un niño herido, dolido y desatendido…, es un adulto inmaduro

Paz Akua