La Justicia Divina y las decisiones

A veces tomamos decisiones que nos pueden perjudicar (no nos dimos cuenta de ello), "creemos" que no tienen arreglo..., pero no tiene por qué ser así y no tendrás ni que pelear, nadie sufrirá.

Utiliza estos pasos y verás cuantas sorpresas tiene la vida para tí: {"Acepta lo que ya es - Reconoce lo que sientes de verdad al respecto y ¡te has dado cuenta! - Agradece - Suelta - Confía"}

Un extracto de mi libro “Yo Sí Puedo” sobre la Justicia Divina:

Ejemplo personal:

Un día me consultan algo, yo permito y en consecuencia, se toma una decisión determinada sin darme cuenta de que, en realidad, es algo injusta para mí, me he saltado algún derecho propio, no importa el asunto, el caso es que consigo tomar conciencia gracias a los comentarios que recibo sobre ello pero en lugar de cabrearme y reaccionar por lo que me dicen hago la siguiente reflexión:

 Vale, ya lo he permitido, aunque todavía no se ha realizado la acción, así es que, pido “Justicia Divina” sobre lo que ahora veo como injusto para mí y antes no me di cuenta, pido lo correcto y perfecto para todos… gracias, gracias, gracias.

“Hágase tu voluntad divinidad y no la mía”, pues la mía fue errada.

“Siempre en armonía para todo el mundo… (Sigue la frase)” {{os agrego lo que sigue y que ya se indica en otra parte del libro: "de acuerdo con tu voluntad, por la gracia y por los medios perfectos, así sea, gracias"}}

Resultado: eso que yo en principio permití, no sucedió. Las cosas se quedaron como estaban, aunque la persona implicada si vivió una pequeña repercusión (¿qué intención o actitud tenemos cuando decidimos y actuamos…?).

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Cada persona vive las consecuencias de sus actos y éstos serán el efecto de sus decisiones pero si utilizas la Justicia Divina (la misma actitud que Ho'oponopono) nadie tiene por qué sufrir. Se aceptan los resultados sin necesidad de conflictos ni un sufrimiento añadido. El drama desaparece como por arte de magia. Atrévete a vivir la magia de tu ser, de la vida. 

Maripaz Morgado