El tiempo no lo cura todo...

El tiempo no lo cura todo..., 

y no es negatividad sino realidad, pero nos sirve como una buena excusa para no reconocer lo que se teme afrontar.

Cuando el tiempo cura algunas cosas (sentimientos y emociones) es porque decidimos perdonar u olvidar. Pero hay muchas otras que, aún creyendo que se curarán, nunca lo hacen y se pasan de generación en generación empeorando hasta tal punto que convierte a todo un árbol familiar en totalmente tóxico y a la naturaleza no le queda otra que cortarlo. ¿Qué harías con un árbol podrido?

(Bienvenidos a Biodescodificación, metodología con la que se puede entender bien cómo es cierto que “el tiempo no lo cura todo”..., es decir, que está científicamente demostrado, siento decirlo :)-ironía-)

Hemos aprendido a dejar pasar e, inconscientemente hablando, nos pasamos las cosas (problemas, emociones, sentimientos, abusos...) a la espalda porque siempre se dijo “te lo echas a la espalda” y se puede entender con lógica la intención de este dicho, lo creíamos porque no veíamos otra solución. En verdad, si se hace bien, es elegir estar en paz en lugar de tener razón.

Pero hoy, con ciertos conocimientos del árbol familiar, ya se puede saber que es una gran trampa esa creencia cuando tiene un trasfondo en el que la persona que lo hace no es feliz, no se siente bien, no le gusta esa carga pero no ve otra salida y, por supuesto, cree totalmente que debe cargárselo como mochila a la espalda(hasta sin quejarse, aunque la queja no sirva más que para desahogarse uno mismo de la rabia –no es la verdadera liberación-). Vive resignada a esa mochila que lleva y que cada vez pesa más y más..., sin saber que lo tendrán que resolver las siguientes generaciones.

No me extraña que haya tantos humanos que padecen de la espalda, que irónico parece ¿no?

Esta creencia es como decir que mires hacia otro lado pero el problema sigue ahí. Y si el problema es, por ejemplo, una persona, o muchas que no saben (o no quieren) actuar con respeto (ni qué contar de todas las barbaridades de la sociedad durante siglos y que siguen sucediendo…), entonces estamos haciendo la vista gorda ante un consentimiento excesivo, una permisividad excesiva y una injusticia hacia el propio ser. Esto no es biológico ni es la verdad del ser por lo que habrá que solucionar, tarde o temprano, todos esos abusos hacia la libertad y el respeto que todo ser merece.

Miedo a: la vergüenza; al qué dirán; lo no permitido; lo mal visto… toda una serie de normas y creencias que controlan las actitudes de las personas haciéndolas robots y víctimas de sí mismos, de su entorno social y de sus propias experiencias. Todo porque no se tolera la libre expresión (que empieza en entornos familiares…) por más que se quiera defender esta.

Viva la irónica libertad del ser humano que de libre no tiene nada.

Esto, y mucho más, es lo que sostiene toda la carga que podemos dividirla en la mochila de cada uno y que lleva cargando en su espalda desde el mismo momento en que nació. Para muchos venir a este mundo es una verdadera cruz y hasta esta etapa de mi vida nunca me planteé lo que hoy si hago y es la pregunta ¿esto es normal? ¿Es normal que un ser de luz, como tantos… dicen que somos, acepte tantas barbaries o que a uno le sucedan tantas cosas que muchos calificamos de “inhumanas”? ¿Qué nos han contado que no es lo que realmente es? 

Las creencias son la verdadera cruz porque creamos lo que creemos.

La ilusión de la separación, “Divide y vencerás” pero ¿Quién o qué nos divide…? 

Yo soy yo y el otro es el otro, nadie tiene que ver conmigo y yo no tengo nada que ver con  nadie. Esta visión sólo sirve para movernos por este mundo con la individualidad y personalidad desde el aspecto psicológico (ego) que necesitamos por lo que supone estar aquí en esta forma de vida, pero para la biología y la espiritualidad no tienen esa visión en absoluto. Esto podría venir a decir que el exceso (o carencia) de “ego” es la causa de la separación. Total, no es más que lo que dicen todos los maestros que van pasando por la historia de esta humanidad (ironía-véase más abajo). Engañados desde…, ni me lo planteo, pero si sé que normal “no es”.

Que algo sea común no significa que sea normal... 

..., y ese es uno de los grandes errores de nuestras creencias, creer que lo común es normal (esto ya lo han dicho otros, no lo estoy inventando yo)

Creemos en Jesús, en su historia y el no era común, por lo tanto ¿era normal?.

Creemos en Buda, su historia y el tampoco era común, por lo tanto ¿era normal?.

Decimos que creemos en lo que no es común pero vivimos apegados a falsas creencias de forma común y normal.

¿Por dónde empieza la ironía de esta vida? por uno mismo…

¿Qué estamos haciendo con tantas falsas creencias, actitudes, acciones, etc., que por ser “comunes” las damos por normales?

Si somos un holograma y todos llevamos en nuestras profundidades toda la información, entonces cada abuso es como un abuso hacia uno mismo. Nos hacemos daño a nosotros mismos.Pero la buena noticia de esto es que, entonces, también puede resolverse todo esto empezando por uno mismo.

El de enfrente es mi espejo. El de enfrente es una proyección de mi mente. Si cambio mi percepción, cambio mi proyección sobre lo que veo enfrente. Puede que lo de enfrente no cambie pero si habré vaciado un peso de mi mochila al cambiar mi percepción.

Pues ahora toca ver toda esa información que está en esa mochila pesada de la espalda, soltarla poco a poco porque está tan agarrada a nosotros que casi parece formar parte de nuestro propio cuerpo y, de hecho, se podría decir que es así y por eso el cuerpo nos duele a tantos…

Con la visión de esas memorias que lleva esa mochila pesada, o muy pesada…, de forma que conseguimos ir tomando consciencia de ellas, damos el primer paso para poder encontrarlas y sacarlas y así ir quitando peso. Darse cuenta (no me cansaré de repetirlo…) es el primer paso y la mitad del trabajo está hechoPero... 

¿Tendremos que mirar la mochila para ver lo que lleva?  

Aaahhh... ¡ahora si lo vemos eh!… claro, si nos imaginamos una mochila de verdad en la que necesitamos buscar algo y sabemos que tenemos que mirarla para poder sacar de ella (liberar)lo que necesitamos.

Pues con respecto a emociones, creencias, sentimientos, etc., es lo mismo. Hay que mirar la mochila (mente inconsciente) para ver qué emoción, creencia, sentimiento, etc., se necesita liberar para reducir el peso de la “espalda”.

Ya sabes que si no la miras y la vas vaciando, en lugar de bajar el peso, lo irás aumentando… Si haces esto, prepárate para aumentar tus dolores de espalda porque te pasarás del que, en verdad, tendrías que llevar, "no te cargues tanto...".

Vacía tu peso y así no te dolerá la espalda…

Si trasladas todo esto a otras partes de tu cuerpo, ya te puedes hacer una idea de por qué duele lo que duele…

 

Paz Akua (con mucha paz y mucho amor :))