Cuando el caparazón se rompe

 "Cuando el caparazón se rompe todo lo que antes parecía que tenía un preciado valor, de repente, ya no tiene ninguno". 

Fecha real del artículo: 27/11/2016

Toda la vida luchando por algo que se puede destruir en un solo instante. Cuanto tiempo invertido en una causa que no valía lo que creíamos. Ideas que se pusieron las primeras en la lista cuando tenían que estar al final de ella. Pero no pasa nada, decimos finalmente, de todo se aprende. Lo que importa es la gran libertad que se siente cuando rompemos con lo que nos ataba.

"En el momento en que toda resistencia desaparece, se abre un cielo infinito". 

Todo se llena de estrellas que guían hacia un sueño que superan cualquier expectativa. O, tal vez, algo soñaste pero pensabas que nunca lo conseguirías.

A veces la vida es dura y la armadura se necesita para protegerse. Obviamente esto es así para muchos seres que viven en mundos llenos de oscuridad y crueles (desde el ojo humano) en los que juegan con ellos como toros en un ruedo. Pero, donde hay esperanzas y la vida empieza a coger otra forma, todo cambia. Una vida más cálida en la que se puede pensar en desnudar el alma y el cuerpo.

Cuando se siente el abrigo, el atrevimiento para soltar aquello a lo que antes nos pegábamos como lapas surge como el sol en el amanecer. Llega suave y va creciendo mostrando todo su valor. Toda la fuerza que antes permanecía oculta sale rompiendo esos moldes que parecían indestructibles.

Y ahora, por fin, se puede vivir sin opresión. Se puede vivir sin sentir que se está en una prisión que, aunque no tiene paredes, limita igualmente.