Acción y Reacción

ACCIÓN PROGRESIVA Y CONSCIENTE  // REACCIÓN INMEDIATA E INCONSCIENTE

Observo mi sentir y después actúo.

La reacción inmediata e inconsciente es cuando actuamos primero hacia fuera. Buscar, sólo, fuera la respuesta o la solución para lo que estamos sintiendo y es algo que queremos sentir-conseguir o, por el contrario, queremos dejar de tener o sentir.

La acción progresiva y consciente es cuando actuamos hacia el interior primero y después vendrá la acción hacia fuera. Nos preguntamos internamente sobre lo que estamos sintiendo sin reaccionar a ello. Autoobservación, autoreflexión y aceptación primero.

Ejemplos

·        REACCIÓN inmediata e inconsciente 

Siento deseos de estar con alguien: si reaccionamos a ese sentir, inmediatamente nos pondremos a buscar (internet, grupos para salir, citas, etc.).

Mi actitud está basada en el miedo y la desconfianza. No confío en la vida, tengo que hacerlo “yo” todo y lo peor es cuando tampoco confío en mi mismo.

Entonces atraeré desde mi “yo” intelectual aprendido y condicionado (memorias) y hay más posibilidades de que me quede siempre buscando y buscando porque todo lo que encuentre (no que me llegue por la vida misma) me traiga algún que otro dolor de cabeza pues estamos atrayendo desde nuestras creencias inconscientes y estas, para muchos mortales, están llenas de memorias de dolor, manipulación, egoísmo, autoritarismo, mentiras, fracasos, indiferencias, abandonos, desprecios y un largo etc. Entonces tendríamos tres opciones: 

  1. Nos despedimos (sin ver el mensaje) de eso que encontramos...,  
  2. Nos obligamos a intentar, una y otra vez, que eso funcione de forma que nos conformamos con el sufrimiento porque es en lo que creemos. 
  3. Reflexionamos, terminamos o cortamos con el asunto y nos paramos para ver la causa de nuestra atracción y así poder sanarla 

Siento que no deseo estar con alguien: si reaccionamos a ese sentir, inmediatamente buscaremos, en este caso, distracciones (internet, grupos para salir, citas, etc.).

La misma actitud de miedo y desconfianza. No confío en la vida, tengo que hacerlo “yo” todo. Todo es lo mismo y las repercusiones son las mismas.

Volveremos a toparnos con los mismos patrones que pueden ser muchos y muy diferentes pero los resultados podrían ser los mismos, tarde o temprano acabamos sufriendo por estar atrayendo lo que nos molesta (programas inconscientes dolorosos) y no conseguimos disfrutar realmente. 

Tal vez el mantener una relación oculta nos cause remordimiento de conciencia o se descubra y nos veremos envueltos en las consecuencias de esa mentira. Todo por no aceptar primero lo que ya no nos llena ni sentimos felicidad con quien estamos. Hablo aquí de una situación de duda, periodos de descontrol sin saber que nos pasa y hacemos de todo porque no somos capaces de otra cosa.

Quizás apegados a la situación cómoda pero infeliz y falsa. En estos casos estamos actuando de forma falsa e hipócrita (sin ánimo de juzgar a nadie, solo expongo con objetividad). Tenemos miedo de ser sinceros con nosotros mismos primero y después con los demás. Creamos una vida falsa y llena de mentiras, todo por un apego que nos impide desarrollarnos interiormente, ser coherentes con nosotros mismos y, en consecuencia, tener una vida coherente y honesta. Elegimos una actitud egoísta conscientes o no de ello, elegimos una felicidad (supuesta) basada en el egoísmo y no en el verdadero amor y respeto (recordar aquí memorias de patrones egoístas-esto también se aprende y se hereda).

 

·        ACCIÓN progresiva y consciente

Siento deseos de estar con alguien: acepto lo que siento y me pregunto si habrá alguien con quien pueda disfrutar de lo que sea que estoy deseando (conversación, paseos, sexualidad, etc.)

Y ¿cómo podría vivir eso? Se lo entrego a la vida (Dios, Divinidad, mi Ser… como desees llamarlo) y confío en que me llegará la inspiración para hacer algo que me ayudará para que pueda lleguar a mi vida esa persona (o personas). Igual me llega a través de un anuncio o la invitación de una amiga..., una llamada inesperada... 

Si hay alguien que también busca lo que tú, te llegará, pero hay que confiar y olvidarse en el sentido de estar ahí pendiente esperando que llegue. Si estoy así, con esa actitud, eso es lo que atraeré, seguir esperando a que llegue, un constante esperar. A la vida le hablo desde mi sentir y mi atención ¿Dónde pongo mi atención?

Siento que no deseo estar con alguien: me doy cuenta de lo que siento y me dispongo a reflexionar y ser sincero conmigo mismo. ¿Qué me pasa con esa persona? ¿Por qué ya no deseo estar con ella? ¿Cómo puedo aclararme y hacer lo que corresponda según lo que siento?

Si la situación realmente lo permite, aunque tenga miedo lo hago. Aunque tenga que romper toda una estructura externa cómoda, satisfactoria a nivel social y económico, familiar, etc. (zona de confort) pero que me hace infeliz, lo hago. Soy honesto conmigo mismo y CONFÍO en que la vida sabrá traerme lo que realmente me corresponde en estos momentos y lo que me conviene, aunque sea SOLEDAD. Tal vez deba aprender a estar solo, ver mi personalidad en soledad sin la influencia de otras personas, sin apegarme a nada. Separándome de lo que me tiene absorbido y ciego podré ver la verdad que se oculta detrás. Podré ver con objetividad la situación y a mí mismo. Si eres honesto contigo mismo la vida te traerá lo que te corresponde en honor a tu honestidad, lo que te hace bien.

La actitud es la misma, dejo de estar pendiente de… porque CONFÍO. Es la única forma de que la verdad llegue a mi vida. Pero, si debo sanar cosas antes, me llegarán las personas y situaciones necesarias para que pueda hacerlo y así llegar el día en que pueda disfrutar de lo que realmente me hace bien. Mientras tenga cosas pendientes la vida no dejará de traérmelas para que las sane, las libere. Abro la puerta de par en par a las soluciones, sean las que sean, hasta que le llegue el turno de entrar por ella a aquello extraordinario que llene de verdad mi vida. 

Que todos estos mensajes sean para conseguir una vida más independiente y sana, en lugar de muy dependiente, limitada y que dañe nuestra salud. Todo empieza dentro.