¿Vas contra la corriente?

¿Seguir la corriente o fluir? 

¿Dejarse llevar por la corriente es una forma de querer decir que fluyas?

El detalle está en qué tipo de corriente sigues, y es que no todas te llevan a buen puerto, algunas te llevan al precipicio, a la deriva y, si esto fuera así, habrá que hacer algo para que eso no suceda ¿no?

Pero ¿qué es la corriente? Y ¿qué es fluir?

La corriente es el camino que tomas o permites que te guíen, el camino que sigues.

La corriente está formada no sólo por tu intención, atención y elección, sino por la de muchos otros, o la sociedad en mayoría y que, tal vez, vayan por mal camino.

Se atrae desde el interior, esa corriente nos lleva, o la vemos, porque la estamos atrayendo, creando con nuestras propias creencias. Es lo que estamos acostumbrados a vivir, condicionamientos, hábitos, creencias, etc. Todos generamos movimiento y si queremos que el nuestro sea diferente tenemos que "elegir diferente” pese a lo común o lo habitual.

Un exceso de adaptabilidad podría ser la causa de seguir una corriente que no nos conviene, 

dejarnos fluir dentro de un paradigma que no es el que más nos conviene, o que no nos hemos dado cuenta de que, en verdad, no queremos seguirlo pero creemos que no podemos cambiar de corriente (camino).

Ir en contra de la corriente tampoco sería lo más recomendable a no ser que ya estés en la tormenta o en el caos. Entonces tendrás que manifestar algo nuevo para agarrarte, sostenerte, respirar y reflexionar, antes de seguir contra corriente. Hacerte más fuerte en esa parada y esperar el momento oportuno para volver a caminar. Esperar la mejor oportunidad para dejar lo que se empezó y darle la vuelta, o poner (crear) un objetivo nuevo que ayude a salir de esa corriente que lleva al precipicio y es normal que quieras cogerte a algo que lo evite… No importa si son personas, situaciones, objetos…, lo harás porque necesitas salvarte de la caída que te espera.

Y esa es la ayuda, encontrar la mejor forma de impedir que vayas directo al precipicio.

Fuerza, coraje, fe-confianza y “querer” salvarte serán las principales actitudes que necesitarás para conseguirlo.

Es como si empezaras a ver rocas en el rio mientras te lleva la corriente y puedes agarrarte a alguna, pararte, descansar-respirar, observar y reflexionar para llegar hasta la otra roca que te irá desplazando hasta la orilla y no hacia el precipicio. Es como hacer un balance urgente de supervivencia.

La corriente la creaste con tus pensamientos, creencias, hábitos y elecciones que, quizás, no fueron las mejores pero el aprendizaje que te llevarás será grande, muy grande.

¿Qué cuenta cada persona que ha estado al borde de la muerte? Pues esto es igual.

Cuando estás al borde, o muy cerca de un precipicio, te planteas muchas cosas, todo lo que no harías si estuvieras en la zona cómoda, si no crearas abismo.

Hacemos que las cosas sucedan de forma inconsciente, ahora toca hacer que las cosas sucedan pero de forma consciente.

Crea conscientemente la tabla de salvación y una corriente diferente. Para eso hay que darse cuenta que se quiere crear algo diferente, hay que elegir fuera de lo común y lo habitual.

Si aprendiste mal, lo cambias y empiezas a aprender otras cosas que realmente te sirvan de ayuda para poder tomar esa corriente diferente.

Si comprendiste mal, lo cambias y empiezas a plantearme reflexiones para comprender qué no entendiste y así podrás comprender para qué escoger una nueva corriente.

Si copiaste mal, lo cambias y empiezas a copiar aquello que te conviene como aprendizaje, entendiendo por copiar, a seguir ejemplos… Elegir buenos ejemplos que te lleven hacia la nueva corriente.

Si elegiste mal, lo cambias y empiezas a elegir otras opciones, dejas de elegir siempre lo mismo y viejos ejemplos, hábitos o patrones.

Si actuaste mal, lo cambias y empiezas a actuar según tus nuevas convicciones.

Fluir con la vida es dejar que sea la vida (que no siempre es la corriente) quien te oriente empezando desde la paz interior, 

desde la confianza cambiando todas esas creencias que te dicen que la vida es mala, que te a tocado a ti porque sí...

Seguir la corriente es fluir a ciegas porque es la costumbre, lo normal o lo común, a veces, simplemente porque interesa… pero en ese caso no irás tan a ciegas, o tal vez si...

Es cuestión de elegir, igual que cuando vas por la acera y el sol te quema, te cambias a donde haya sombra.

Cuando estás en las profundidades del océano no estás en la corriente y ésta no te afectará.

A más dentro estés, menos influencia tiene la superficie. Cuanto más dentro de ti mismo consigas llegar, menos te influirán las diferentes corrientes de la vida creadas por todos, incluyéndote a ti.

Cuando estás en la zona de las olas (oleadas) tienes que esperar la oportunidad de seguir la corriente "con la ola" (fluir o flotar en la ola) para que ésta te lleve a la orilla en lugar de ser arrastrado y revoloteado (no resistirse). Hay que mantener la calma y dejarse llevar cuando llega la oportunidad correcta.

En la superficie hay olas, es tu corriente, es la vida que vives y que te rodea.

En la profundidad no hay olas, es tu interior y ahí está tu paz.

·         En el proceso de cambio:

Estás en las profundidades, estás dentro interiorizando, meditando, reflexionando, cambiando tus pensamientos, creencias, hábitos, respuestas y reacciones… Te hará falta fuerza, coraje, perseverancia, voluntad y confianza, mucha confianza.

·         En el proceso de creación:

Estás en la superficie probando tus nuevos pensamientos, tus nuevas elecciones… A veces, tendrás que ir contra corriente porque te resistirás y los demás también, ellos no quieren que cambies porque no les interesa, si lo haces ellos descubrirán que también podrían hacerlo pero no se atreven y eres una prueba de su mal ejemplo o falta de valentía… Si todos somos iguales, mejor. Te hará falta fuerza, coraje, perseverancia, confianza, lealtad hacia ti mismo, disciplina y paciencia.

·         En el proceso de manifestación:

Estás dentro y fuera, combinando. Estás empezando a ver resultados diferentes. Llegan personas diferentes, oportunidades inesperadas, sucesos sorprendentes, etc. Aquí "ya eres el cambio" y empiezas a ver sus efectos.

Paz Akua